Lo único que nos queda, es asimilar que no todo es perfecto en la vida; todo es un batalla por encontrar la felicidad y proponerse mantenerla hasta el fin de nuestros días, con la esperanza de morir felices y orgullosos de nuestras vidas tristemente finalizadas en pocos segundos. Alguien que nunca ha conocido el miedo, la vergüenza o la tristeza no puede estar orgulloso de su vida, pues si no saboreas la muerte, nunca habrás conocido la vida.

Hay que equivocarse para saber lo que es una equivocación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario